Miedo a los ruidos

La tolerancia a los ruidos es algo que se debe trabajar una vez el cachorro llega a casa, aún así ello no garantiza que él no vaya a tener miedos o fobias en el futuro.

El miedo es una respuesta emocional que aparece cuando el individuo se enfrenta a un estímulo o a una situación amenazante, constituyendo un mecanismo de adaptación o supervivencia ante situaciones que podrían llegar a resultar peligrosas.

Si el miedo es desproporcionado frente al estímulo o situación que es percibido por el individuo como peligrosa, pasamos a hablar de una fobia.

La fobia más frecuente en perros es, muy probablemente, la fobia a ruidos fuertes, tales como los truenos o los sonidos producidos por la explosión de petardos o similares, algunas razas como los border collie parecen tener más predisposición.

Aunque el cachorro no presente la fobia, puede que lo haga cuando sea mayor.

 

¿Por qué les pasa eso?

1-Sensación de peligro.

Sonidos tan altos pueden representar un peligro inminente. Su instinto de supervivencia habla más alto que tus señales de obediencia, por ello no te van hacer caso ni siquiera cogerán comida. Recuerda que en este caso la supervivencia habla más alto.

Eso se agrava en ambientes pequeños donde el perro no tiene espacio suficiente para moverse y/o no se encuentra seguro. Si le atas en la cocina cuándo empiezan los petardos es muchísimo peor para él.

 

2-Oído sensible (agudeza auditiva)

Un sonido que pase de los 20.000Hz (extremo agudo) es inaudible para los humanos, pero recuerda que los perros generalmente pueden oír hasta 60.000Hz, haz un experimento y multiplica por tres el volumen que te es cómodo en la televisión. Ahora enciéndela de golpe. ¿A que no te agrada?

 

3-Asociaciones previas.

Los perros aprenden asociando gestos, ruidos, olores, etc., cada gesto o ruido que haga el dueño le da algún tipo de información que le producirá una reacción favorable o no como respuesta de adaptación, así, un perro que vive en un entorno poco amistoso dónde los gritos representan una amenaza, evidentemente reaccionará con temor ante gritos y/o cualquier tipo de ruidos fuertes.

 

4- Predisposición genética

Hay estudios que comprueban que hay animales genéticamente más predispuestos que otros

 

¿Qué puedo hacer si mi perro entra en pánico?

Desafortunadamente este es un tema de difícil solución en el cuál debes apostar por la prevención mientras el perro es aún cachorro (a través de la exposición temprana y gradual a los ruidos), si ya no es el caso, recomendamos:

 

Un sitio seguro

Dejarle que esté en el sitio de la casa que él se sienta más seguro. Aunque tengas un perro que no entra en casa y viva en el jardín, debes respetar su angustia y no enfadarte con él.

 

No te enfades.

Regañarle o pedirte  que te obedezca no son opciones viables. Sencillamente, no puede hacerte caso. Recuerda, eso es supervivencia, es un momento muy difícil para él. No pierdas tu tiempo y tu paciencia regañándole por algo que él no puede controlar.

 

Dale al play.

Pon música tranquila, prepara una habitación refugio.

Lo suyo seria que esta habitación o “sitio refugio” estuviera preparado antes de empezar los petardos, para que el perro estuviera acostumbrándose a otro tipo de ruidos, si no es posible, pon la radio o la tele en la habitación dónde él se encuentre para que no esté concentrado sólo en los petardos. No hace falta que lo pongas muy alto, yo optaría más bien por algo tranquilo y relajante.

 

Terapia de desensibilización.

Puedes ir trabajando paulatinamente que tu perro se vaya acostumbrando a los ruidos fuertes, a sonidos de gran intensidad, lo que sin duda le ayudará a tolerar mejor los ruidos. Es muy fácil, si se cae algo de metal en el suelo que se caiga también un premio apetitoso, también hay pistas de audio preparadas para este tipo de entrenamientos que mezclan música relajante con sonidos de explosiones en baja intensidad.

 

Quédate con él, CÓGELE si él lo desea.

Es un momento difícil para él, no le ignores, y si quiere estar pegado a ti no tengas miedo a arroparle y decirle que no pasa nada. No vas a reforzar el miedo acariciándole en este momento!! Al revés, vas a construir una relación de confianza con tu perro así cuando algo le produzca miedo acudirá a ti porque confía en ti!

 

Poco a poco, ofrécele alternativas, como algún juguete rellenable o algo que le guste.

Y por favor, no salgáis a la calle.


Para saber más: https://avatma.org/2017/03/06/informe-tecnico-veterinario-sobre-los-efectos-de-la-pirotecnia-en-animales/

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