Cómo evitar problemas de comportamiento

¿Es posible evitar los problemas de comportamiento?

La respuesta es SÍ, sobre todo si tienes un cachorro.

Hola corazones, he decidido escribir algo que llevo diciendo a mis alumnos muchos años por activa y por pasiva, sobre todo en mis cursos para cachorros que es cuándo todos los perros deberían educarse (y no esperar a los 10 meses o más cuándo empiezan a dar “problemas”, pero esto es otro tema), total, voy al grano.

Para que un perro no tenga problemas de comportamiento le tienes que preparar para vivir en nuestro mundo humano, me explico: tienes que presentarle de una manera NO AMENAZANTE (ojo, que ni siquiera he dicho positiva) todo aquello que conformará su realidad.

No amig@s, sacarles a la calle con 2 Kg de salchichas no es suficiente, y cuidado con abusar de la comida porque si lo haces mal el dejará de hacerte caso cuando la comida desaparezca.

Pasar a tu cachorr@ de mano en mano para que todo el mundo le sobe tampoco suele ser buena idea, aunque yo misma recomendé esto en ocasiones, pero a día de hoy, soy muy cauta con este tema.

Para no enrollarme mucho directamente os daré unas pautas que marcarán la diferencia en su vida (y en la tuya):

 

Socialízale más con su entorno y menos con las personas.

 Aquí habrá gente que me diga que estoy loca, pero creedme, si lo que tienes no es un perro de asistencia olvida el que todo el mundo le sobre, de verdad que eso a la larga es contra producente.

“Pero Mara, tú misma dices que el cachorro se tiene que acostumbrar a que le toquen para que sea más receptivo en el veterinario”…Cierto, pero eso lo van hacer pocas personas, en situaciones previamente acordadas, y durante pocos segundos, además, este tipo de “manipulación” no suele ser agradable por que le tocarás partes de su cuerpo más incómodas tipo almohadillas, encías, orejas, etc.

¿Entonces qué hago, que nadie le toque?..  a ver, no caigamos en extremos, una cosa es que tus amigos y familiares tengan afecto con tu cachorro y otra que salgas a la calle para que todo el que pase por ahí le meta mano. Aquí hay una razón de peso: si tú fomentas y permites que él vaya a saludar a todo el mundo, tú mismo te cargas “la llamada”. No establezcas un orden de prioridad de “voy a saludar y luego si eso vuelvo” porque te saldrá mal.

“Pues Mara, mi perro va saludar y vuelve”.. Ah sí, qué bien, me alegro que tu perro de PASTOR no se largue de tu lado. No seamos listillos, un perro de caza  se te va y tienes un problema, así que vamos a hacer las cosas bien desde el principio.

 

Trabaja auto control.

En su mundo la comida se mueve, además suele oler mal y lo que está en descomposición mola mucho para restregarse. Es así.

¿Y qué puedo hacer para que mi perro no se reboce en un charco enorme de basura y acto seguido coma lo que hay dentro?  Trabaja el auto control con él, no hay otra, los perros no nacen con esta cualidad (auto control) porque responden biológicamente a estos estímulos.

Para profundizar en este tema os recomiendo leer este post, y trabajarlo a diario.

 

Haz paseos enriquecidos

Esta podría ser la clave de mejorar la existencia de montones de perros (y sus dueños). Vamos a preguntarnos ahora “¿Para qué saco a mi perro de paseo?” está muy bien que me digas que le sacas para que haga pis y caca fuera de casa, pero la respuesta ideal es “Para que sea PERRO” que es lo que es…y esto implica llevar a cabo un montón de conductas innatas, como por ejemplo olisquear, estar con otros de su misma especie, tener libertad de movimientos (ojo que con eso no estoy diciendo que le sueltes a su aire, aunque no estaría mal), es dejarle libertad de elección para poder decidir adónde quiere ir y por cuánto tiempo.

Antes de que me pongáis pegas con esa pauta, lo pongo muy claro: mirad cuanto tiempo tenéis para el siguiente paseo, por ejemplo, 20 minutos, ok, pues que sea el perro quien decida cómo gestionar estos 20 minutos que son para él, así, si decide estar 18,95 minutos de su tiempo oliendo un árbol, dejarle en paz oliendo el árbol. Os prometo un post más completo sobre esto, en otro momento. Quedaos con la idea de que él decide cómo gestionar su tiempo, y para que sea un paseo de calidad, necesitarás una correa larga.

 

Hazle pensar (y que sea capaz de solucionar problemas).

No me malinterpretéis, un problema para un perro es cuando estáis a punto de salir de casa, con la correa en la mano, pero no abres la puerta y no le dejas salir. El 99,99% de las personas en este momento no esperan a que su perro se tranquilice y se siente ÉL SÓLITO para poder salir.

En este punto está el “venga quieto, quieto, QUIETO, vale venga sal…” o bien “sit, sit, sit, SIT” o ni eso. No les damos la oportunidad de pensar por ellos mismos para que sean capaces de llegar a la conclusión de que mientras no estén tranquilos no van a conseguir lo que quieren.

La clave aquí está en el silencio y la tranquilidad. Si tú te callas y le dejas a él, verás resultados. Si estás de los nervios y siempre le dices lo que tiene que hacer, estás vendido. Otro buen ejemplo es con el platito de comida, pasa lo mismo, intenta estar en silencio y esperar a ver qué pasa. Una vez le enseñes a pensar, verás lo bien que os va ir, y cómo tu perrito de la noche a la mañana te hará caso a ti y a todo el mundo.

Se me está haciendo muy largo este post así que acabo con un último ejercicio:

 

Prepárale para el mundo con estimulación sensorial y cognitiva.

Estos ejercicios crean perros estables, equilibrados, pero sobre todo que tienen una tolerancia a la frustración muy alta, y eso es calidad de vida. Como este tema es muy, muy largo, y escribiré sobre ello más adelante, a continuación os propongo algunos ejercicios.

Utiliza pistas de audio multi sound” para que tu perro se habitúe a cualquier tipo de sonido, desde otros animales, un avión o una moto sierra. Ponlo bajito al principio, mientras estés con él, y que así la habituación se haga de manera natural.

Cada vez que compres algo y venga en una caja con plásticos, utiliza estos materiales para interactuar con tu perro, guíale con un trocito de comida a que se suba encima de la caja, que se meta dentro, que pise los plásticos, cualquier cosa que para él implique una novedad y una molestia de baja intensidad sin entrar jamás en dolor (esto sería muy perjudicial y obtendrías el efecto contrario).

En verano, usa un barreño lleno de hielo para descubrirlo, en la calle, subirse a los bancos del parque, a los columpios en los parques infantiles, plantéale juegos que impliquen un mínimo esfuerzo por su parte pero una vez superado, le felicitarás un montón y él ganará muchísimo en auto confianza.

No menos importante: los ejercicios de olfateo, en la calle con chuches escondidas, con puzles comprados o juguetes hechos por ti, da lo mismo, pero hazlos.

 

Bueno esto se ha hecho demasiado largo, espero que os haya dado una visión general de qué cosas podéis – y debéis – de hacer para evitar problemas de comportamiento y malos rollos con vuestro perro (o cachorro), pensad que ningún ser vivo tiene problemas porque quiere, nadie elije pasarlo mal, pero nosotros como dueños responsables sí que elegimos el tener perro y su bienestar debería ser nuestra máxima prioridad.

 


Si tienes o vas a tener un cachorro, apúntate a alguno de nuestros cursos para cachorros.

Si tu perro tiene problemas de comportamiento, escríbenos.

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